Has cambiado tanto en tan poco tiempo, que ya no sabes lo que te gusta y lo que no, ni lo que haces porque quieres o porque tienes que, o porque te sientes obligado, o porque no quieres causar molestias, o porque te importa lo que vayan a pensar de ti.
De repente, necesitas un pequeño empujón para recordar quién eres y lo que quieres, o al menos esperas que sea así; de repente tienes una crisis extraña en la que no sabes qué pasa con tu vida y necesitas recordarte a ti mismo quién eres, por eso haré otra de mis muchísimas listas inútiles de datos (inútiles) sobre mí.
- No sé cómo empezar esta lista inútil.
- Si mis calificaciones no me importaran tanto, dormiría todavía más en la escuela y me la pasaría haciendo estupideces.
- Toda mi vida estuve segura de que quería estudiar veterinaria o medicina. Oportunamente empecé a dudar y a considerar psicología, ingeniería cibernética, diseño y ahora no tengo la más mínima idea de lo que voy a dedicarme el resto de mi vida.
- A pesar de que siempre lo niego, suelo obsesionarme con mi peso.
- Una vez que me conoces bien, dejo de ser tan interesante.
- Siempre que empiezo a conocer a alguien, además de ser difícil por mi timidez, es muy incómodo porque casi no hablo y no encuentro nada bueno qué decir.
- Me frustra el hecho de que nada me apasiona realmente, eso hace que no sepa bien lo que me gusta y lo que quiero. Nada me ha llamado suficiente la atención.
- Toco la guitarra desde los 11 años y aún así apesto en eso, then again, no me apasiona. Creo que funcionaría mejor en batería, pero debido a mi poca coordinación y mi torpeza extrema, sería un FAIL con patitas y cabello rojo.
- Cada vez que me pican las costillas siento el reflejo inevitable de golpear con todas mis fuerzas a quien sea que lo esté haciendo. Lo he hecho, los he lastimado, y me siguen picando.
- Creo que ya había puesto el punto anterior en algún post de inutilidades de Mystique. Miren cuánto me importa.
- Me gustan las narices grandes en los hombres y los ojos penetrantes. De preferencia piel blanca y cabello oscuro.
- Me gusta presumir que hablo Inglés, Francés, y Alemán y que daba clases de Francés, pero en realidad no sé nada de Alemán porque no pongo atención en clase y mi maestra sólo hace chistes malos.
- Desde que iba en secundaria me convencí a mí misma de que me iban a salir alas algún día por arte de magia, después se me olvidó y ahora estoy convencida otra vez.
- Ya me es imposible contenerme cuando tengo sueño, esté donde esté, me quedo dormida.
- Una vez me quedé dormida en el piso de mi salón de clases. Es lo más cómodo que existe.
- Siempre he querido salir a la calle y hacer cosas locas, pero jamás lo hago porque no me atrevo
- Mi novio siempre dice que no sabe cómo es que lo aguanto, pero en realidad no sé cómo es que me aguanta él a mí con todas mis inseguridades, depresiones, estupideces que he hecho, dramas y momentos callados. De hecho es la persona en la que más confío en todo el mundo, con la única que puedo hablar de casi cualquier cosa, y lo amo con toda mi alma.
- Si hay algo que me molesta, es que me despierten asustándome, con picoteos, gritos pendejos, y golpes. Y la carne. Y que me vean comer. Y ver a algunas personas comer.
- Amo el chocolate y es sumamente difícil que me empalague.
- Ya no recuerdo en dónde no me he quedado dormida.
- Me siento rara si termino frases y no pongo punto final.
- Lloro por todo.
- Ya no sé qué poner y no sé si esto me ayude a acordarme de quién soy.